Narrativa Infantil

El CUENTO y su tejido de palabras maravillosas

Tan viejo como el corro humano alrededor del fuego es el cuento. Allí, sin duda, debió surgir esa necesidad, ese impulso atávico de contar algo sucedido en un tiempo pasado y que, por virtud mágica, se hacía actualidad inmediata en el tejido íntimo y cálido de la palabra maravillosa. En ese corro estrecho, protegido por el fuego que nunca debió apagarse, urdió el corazón humano la trama magnífica que explica el relámpago y las estrellas, las lluvias y los vientos, los hielos y escarchas, la dulzura de la tierra que hace germinar las plantas y crecer los cereales. Por esto, el cuento es el modo originario de comprender el mundo y, quizás, el más sabio y profundo. Porque el cuento es narración maravillosa, pero sobre todo, maravillada.

He aquí lo importante: el cuento es nuestro modo maravillado de acceder al misterio y sentido de los seres y las cosas. Nos maravillamos cuando nos sentimos estremecidos por las fuerzas de la naturaleza o por los abismos del corazón. Y maravillados nos impulsa el ánima del mundo al encuentro de lo numinoso que habita el lenguaje. Por esta razón, antes que materia de estudio o de sesudas disquisiciones académicas, el cuento es la forma más vieja y sincera de religiosidad de la especie. Porque el cuento se hace para construir la comunidad; es esa clase de pegamento hecho de nuestras grasas, sangres y latidos que nos une en las historias de todos y para todos; allí se nos dan las enseñanzas, las advertencias, los ejemplos; allí se nos hacen saber las posibilidades para ser y actuar; se nos dice cómo hacer los viajes, cómo cuidarnos de lo dañino y vencer los obstáculos, cómo hacer las preguntas y crear las respuestas más propicias, cómo ayudarnos para conseguir los propósitos. El cuento ha sido, entonces, desde sus orígenes, ese mapa que llevamos para la existencia.

 

Muchas son las formas que el cuento adopta, muchas las maneras de hacerlo y decirlo. En esto radica su riqueza inagotable. Por eso, hay cuentos especiales para niñas y niños. Y son éstos los más fieles a sus inicios en el corro alrededor del fuego, pues conservan, por necesidad de intenciones didácticas, su maravillada presencia del mundo. ¡Qué cosa desdichada y maligna sería dejar de contar cuentos a las niñas y los niños! Si eso sucediera querría decir que vamos rompiendo el tejido mágico de la comunidad, que ya no nos reconocemos en la historia de los otros, y que solos, como islas, habitamos un paisaje de objetos puestos ahí sólo para ser consumidos… Pero eso no es posible. El corazón humano nunca dejará que el fuego de las abuelas y de los abuelos se apague en una ceniza fría. Los cuentos son eternos porque la magia lo es.

Contar cuentos a las niñas y los niños es avivar ese fuego eterno… En honor a esta sentida y maravillada reflexión de Verónica Estrella Valenzuela, nuestra colaboradora asesora, iluminamos en Literatura Los Ríos la lectura de: FANTASMAS DEL SUR, Jorge Munoz Gallardo, “quien utiliza dos recursos tradicionales del arte de contar cuentos. Precede los textos con una introducción que describe el escenario de los acontecimientos, la ciudad de Valdivia y sus alrededores como un espacio de "sello distintivo" y único donde la confluencia de lo diferente define lo excepcional; y en el interior de los cuentos se muestra a sí mismo como el destinatario de insólitas historias narradas por un personaje misterioso que desaparece en la última página del volumen. Proyectando su mirada a través de este doble tamiz de ficcionalización, el lector observará sin reservas anécdotas que poseen el diseno familiar de las historias que los adultos cuentan a los niños al caer la noche: hechos insólitos, aparecidos y almas en pena, y también episodios dramáticos que tienen lugar en antiguos caserones de Valdivia y en la naturaleza singular que rodea a las calles de la ciudad”. (José Promis. El Mercurio).

En EPEW HUILLICHE KÜMUN o cuentos del saber huilliche, Hardy Ojeda Vilarroel , tiene como propósitos fundamentales, recuperar, valorar y difundir la tradición oral de la cultura mapuche huilliche desde la perspectiva de los ninos y jóvenes. Inspirados en un mundo de fantasía literaria divergente y en la cosmovisión de su mundo ancestral. Dentro del mosaico cultural mapuche huilliche de la provincia, coexisten en admirable simbiosis con el medio, una gran riqueza de tradición oral traducidos en cuentos o relatos. Basados éstos en las historias y vivencias del diario vivir; dignos de recuperar como parte de la identidad y riqueza del conocimiento local. El Butahuillimapu o grandes tierras del sur, reclama que por sus sendas pasen personas, educadores y forasteros con sapiencia, capaces de ver la ñuke mapu con ojos del artista o escultor, con la mentalidad del poeta y filósofo, con los oídos del músico filarmónico para poder interpretar, a lo menos, los cánticos del chucao. En resumen, con la mística del kimche.

 

 

En LA MISIÓN DE KATALIA, cuento infantil de Verónica Zondek, “ la joven elefanta protagonista de esta historia, Katalia, recibe la misión encomendada por los reyes de Royitos, sin poser imaginar las aventuras y desventuras que la esperan en Hombralía. Katalia aprenderá a sobrevivir en un mundo que le teme demasiado a lo diferente para dejarla en libertad y vivirá emocionantes momentos intentando recuperar el mundo perdido, no sólo para ella, sino también para su nuevo amigo Griso…”. La Misión de Katalia es un relato lleno de magia y color que plantea, con gracia y oficio, el problema de qué actitud se debe tomar al acercarse a lo desconocido, estimulando el valor de la curiosidad como herramienta básica de producción de nuevo conocimiento. (Resena: camlibro.cl)

 

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